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Parto respetado: Guía para un médico de lo que desearía una futura mamá

Por Valeria Calderón para la Dra. Natalia y todos los profesionales de la salud.


Sobre el personal de salud y el parto humanizado.

Como profesional de la salud sexual y reproductiva, encontrarás mujeres que acuden a ti para que cuides su proceso de embarazo, parto y puerperio. Muchas mujeres querrán sentirse protegidas por ti, además de escuchadas y orientadas. Hoy, los profesionales sanitarios que plantean la posibilidad de unificar sus experiencias médicas con los conocimientos, abriendo paso a un nicho para el diálogo con las futuras madres, así como protocolos y guías de atención en esta materia, sin embargo, son pocos y tu puedes ser uno de ellos. El parto respetado, no es más que la puesta en práctica de todos tus conocimientos dentro de un marco de miramiento y acompañamiento a las necesidades de la madre y del bebé por nacer.

La información es fundamental.

Al darle información a la futura mamá, ella tendrá la opciones y autonomía para decidir que considera mejor y podrá opinar, discutir y decidir conjuntamente contigo. La relación será más igualitaria e incluirás las necesidades y deseos de ella. Así, estará más satisfecha con la atención y resultados obtenidos porque verá que el cuidado que le otorgas se adapta más a sus necesidades y valores personales, incluyendo sus creencias, miedos, experiencias y costumbres y podrá asumir la responsabilidad de su elección y resultados.

Es muy importante compartir información que sea:

  • Veráz y completa: Ten en cuenta las razones, los beneficios, los riesgos y los resultados de la información que otorgas; respeta su derecho a no ser informada si es el caso.
  • Oportuna a las necesidades actuales de las madre
  • Entendible respecto al lenguaje que utilizas para dar la información;
  • Disponible;
  • Ten en cuenta el nivel socio-cultural de la mamá y sus capacidades como discapacidades y adapta la información a las condiciones físicas, intelectuales o sensoriales de la mujer que atiendes.
  • Otorga la información hablándole, utilizando folletos, material audiovisual, herramientas de Internet y demás.
  • Bríndale información sobre el proceso fisiológico de la maternidad y la capacidad que naturalmente tiene para dar a luz.
La investigación es fundamental también.
  • Investiga sobre la fisiología del parto normal y de sus aspectos psico-sociales.
  • Compara los posibles beneficios y riesgos de las diferentes intervenciones existentes y de la no intervención.
  • Estudia sobre las prácticas más novedosas en alivio del dolor. 
  • Capacítate en las diferentes posiciones para dar a luz y los factores que influyen en la elección de las posiciones que adopta una parturienta.
  • Implementa programas para disminuir la tasa de cesáreas innecesarias.
  • Fórmate y actualízate para incorporar en su trabajo estrategias efectivas para asistir un parto de manera respetuosa.
Las necesidades de la futura mamá.
  • Ten en cuenta el acompañamiento, ya sea de la pareja o de otras mujeres como ocurría en tiempos pasados, costumbre que se ha ido perdiendo y no está incorporada en las rutinas de los centros de salud.
  • Cuida a la madre durante el embarazo para que llegue al parto en las mejores condiciones y cuidarla de forma individualizada de acuerdo con sus necesidades, respetando sus decisiones siempre y cuando no comprometan la seguridad y el bienestar de ella y del bebé.
  • Permite un contacto con el personal de salud para que esté enterada de los servicios que se le brindarán en el momento del parto.
  • Verifica la necesidad de llevar a cabo prácticas médicas rutinarias que hoy en día desaconsejadas como el rasurado de la zona púbica (solo a conveniencia de la madre y de manera parcial en caso de una eventual sutura) o los enemas, siendo conveniente su aplicación de manera opcional y por pedido de la gestante, previa información.
  • Contribuye a la colocación inmediata del bebé, después del parto si las condiciones de salud lo permiten, sobre el abdomen de la madre, secándolo y cubriéndolo con una toalla seca.
  • Permite el agarre espontáneo del bebé al pecho facilitando un contacto piel a piel prolongado, sea parto vaginal o cesárea.
  • Limita cualquier intervención a la identificación del bebé y la adjudicación de la puntuación del test de Apgar.
  • Informa a las madres sobre las ventajas del contacto piel a piel.
  • Pospón las prácticas de profilaxis ocular, peso, vitamina K, etc., al finalizar el contacto piel a piel e intenta realizar todos los procedimientos en presencia de las madres y padres y tras su consentimiento.
  • No realices de forma rutinaria la aspiración de secreciones, el lavado gástrico, el paso de la sonda orogástrica, de sonda para confirmar la permeabilidad de las fosas nasales y el paso de sonda rectal. Muy probablemente no son necesarias y no están exentas de riesgo.
  • Si el estado de salud de la madre no lo permite, ofrece al padre la posibilidad de que haga el contacto piel con piel con su bebé.

Cuida a la futura mamá, el parto es de ella.


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