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Maternidad y sexualidad (Sexo y embarazo, sexo y postparto, sexo y lactancia)

La maternidad y la sexualidad vista desde el embarazo hasta el posparto y más allá, son vivencias entrelazadas que tienen mucho en común y son parte del mismo universo. La manera que tiene una pareja de expresar su sexualidad durante el embarazo, de retomar su actividad luego del nacimiento del bebé y la respuesta sexual durante el período de lactancia es subjetiva y depende de factores como los sentimientos, la historia y el nivel sociocultural de cada uno. 

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Portabebés AYU
SEXUALIDAD Y EMBARAZO
El embarazo conlleva cambios personales y cambios en la pareja. El comportamiento sexual durante este período es variable y en él influyen factores como el momento del embarazo y la coyuntura afectiva y emocional por la que se esté atravesando. 
La expresión del afecto durante la gestación favorece la unión y es un canal para fortalecer el vínculo y la comunicación, una manera de expresar cariño y sobrellevar los cambios emocionales, físicos y hormonales que ocurren en la mujer, así como los cambios que experimenta la pareja con respecto a la llegada de su bebé. Experimentar la sexualidad durante el embarazo, además brindar placer y bienestar, es un medio ideal para expresar ese afecto. 

BENEFICIOS DEL SEXO DURANTE EL EMBARAZO

Muchas mujeres embarazadas ven acentuada su respuesta sexual y disfrutan del sexo con su pareja. Incluso algunas sienten orgasmos con facilidad por el aumento del flujo sanguíneo en la zona pélvica que permite experimentar sensaciones más placenteras, así como mayor sensibilidad en los senos. Puede haber beneficios como tranquilidad por la eliminación del temor de quedar embarazada o por no sentir la presión de si la relación dio fruto al tan deseado embarazo y una sensación de plenitud que irradia positivamente el estado de ánimo y desde la perspectiva del físico, además de un buen ejercicio de la musculatura vaginal que prepara el cuerpo para el parto. Algunos autores como Michel Odent, hablan de la oxitocina, como la “hormona de la felicidad” que a la vez es inductora espontánea del comienzo de trabajo de parto y se libera en el cuerpo por el torrente sanguíneo durante el acto sexual cuando un bebé está por nacer. El bebé está protegido por el líquido amniótico y algunos estudios señalan que las endorfinas producidas por el cuerpo de la madre son recibidas por el bebé produciéndole una sensación de bienestar. 

Desde una punto de vista diferente, algunas parejas sienten temor de tener relaciones sexuales y que estas puedan llegar a ocasionar la pérdida del embarazo, molestias o daños al cuerpo de la madre o algún perjuicio al bebé o inhibición al sentir que el bebé se da cuenta que están teniendo relaciones sexuales. Algunas mujeres experimentan cambios en su respuesta sexual dependiendo de la etapa del embarazo, perdiendo interés en un comienzo por las nauseas, el dolor en los pechos, los cambios en su cuerpo y el cansancio o más adelante al no sentirse bellas por los cambios en su figura o el agotamiento a medida que avanza el embarazo, entre otras. 

Si las relaciones sexuales no están contraindicadas por el médico durante todo o parte del embarazo, la pareja puede disfrutar de ellas sin preocupación. Por lo general no deben ser dolorosas y el sexo oral (sin insuflar aire adentro de la vagina) y los orgasmos están permitidos (no los juguetes sexuales). Si el tamaño de la barriga incomoda, pueden ser de ayuda posiciones sexuales como ambos de costado con la espalda de la mujer pegada al pecho de su pareja, el hombre detrás de la mujer o ella sentada sobre el hombre. El sexo durante el embarazo debe evitarse o suspenderse si se llega a presentar sangrado, infección, amenaza de parto prematuro o ruptura de membranas o por indicación médica. La sexualidad hace parte de la vida de una pareja y fue a través de ella que el bebé va a llegar a la vida; experimentarla en todas sus etapas es propio de nuestra condición humana. 

Cuando llega un bebé al mundo, existen transformaciones que se viven luego del parto y que se relacionan también con la lactancia: 

SEXUALIDAD Y POSTPARTO

La vida sexual de una mujer adulta tiene ciclos y cambios como la mensturación, el embarazo, el parto, la lactancia y la menopausia que tienen dominio en la respuesta ante las relaciones sexuales. El parto tiene una influencia importante en la sexualidad. Toma algún tiempo al cuerpo femenino estar físicamente disponible para un encuentro sexual luego del parto, así como puede tomar algún tiempo también (y no solo a la nueva madre), estar sicológicamente disponible. Y existen muchas razones: 

FACTORES HORMONALES

Es tal la influencia de las hormonas, que inhiben la ovulación por un tiempo, especialmente, si la lactancia es exclusiva (no tiene mucho sentido evolutivamente hablando, intentar un reencuentro que pondría en peligro la supervivencia del bebé que acaba de nacer), el alto nivel de prolactina que se necesita en un comienzo para establecer la producción de leche pueden afectar el deseo sexual y por el contrario, el bajo nivel de los estrógenos en este evento puede causar además incomodidad o resequedad vaginal por el afinamiento de las paredes vaginales. Con el tiempo el fluctuante estado hormonal se equilibra y interés sexual se va recuperando. 

FACTORES FISICOS
  • El sangrado. 
  • La recuperación física luego de un parto.
  • El cansancio. 
  • La interrupción del sueño. 
  • Molestias en la herida abdominal en el caso de una cesárea o en el periné por sensibilidad o por la sutura de la episiotomía.
  • Poca sensibilidad en los pechos que producen falta de interés sexual o por el contrario, hipersensibilidad que impide un contacto diferente que no sea el de dar alimento. 
  • Incomodidad por la estética corporal, no estando a gusto con la imagen, (peso, estrías, etc). 
SENTIMIENTOS, TEMORES Y OPINIONES
  • La vulnerabilidad en caso de una experiencia de parto negativa. 
  • La melancolía postparto o el ensimismamiento. 
  • La energía orientada hacia el bebé o la eventual necesidad de atenderlo en cualquier momento. 
  • Cólicos del bebé o algún problema de salud pueden ocasionar tensiones en la pareja.
  • Temor a un nuevo embarazo. 
  • Consejos de familiares, amigos y profesionales de la salud. 
RELACION DE PAREJA

En ocasiones la pareja de la nueva madre puede tener resistencias a ver a la mujer convertida en mamá como un ser sexual y parecerle difícil la idea de hacer el amor con una madre; incluso su pareja puede parecerle poco atractiva o la mujer no sentirse deseada por su par. 

Sea cual fuere la respuesta sexual luego del parto, la reanudación de la actividad es un comportamiento de libre elección y el amor y la comprensión mandarán la parada en esta época de ajustes y cambios en el que el cuerpo y la mente tal vez necesiten tiempo. 

Si se presenta un alejamiento sexual, lo más probable es que se trate de una situación temporal. La vida de pareja toma nuevos significados ante el estreno en el papel de padres y la comunicación y el mutuo compartir de los sentimientos que van surgiendo son importantes. Si el panorama es que la pareja entiende esta época de cambios, atravesarán este período compartiendo su afecto de otras maneras. Si el panorama es el contrario, aflorarán los sentimientos de rechazo, confusión y aislamiento; el tener canales de comunicación abiertos permitirá interactuar y sobrellevar esta etapa. El interés hacia el sexo se irá recuperando y mientras tanto, el amor se puede demostrar con diálogo, abrazos, besos y compañía. Así, ante la comprensión sobre la falta de disponibilidad física, ambos puedan fortalecer su relación de maneras diferentes, lo cual es fundamental para el reencuentro amoroso. Explicar los sentimientos contribuirá a aclarar el panorama y a tomar una actitud reflexiva y tal vez el alejamiento no sea tomado como un rechazo sino como el entendimiento de un período transitorio de cambios físicos y emocionales que tienen influencia en la respuesta sexual. Estar en pareja es muy importante así no hagan el amor, compartir momentos juntos  y dialogar es valioso para adaptarse a los rápidos cambios que suceden cuando nace un bebé.

La sexualidad también puede ser vista desde la perspectiva de la lactancia:

SEXUALIDAD Y LACTANCIA

El pecho femenino tiene una función alimenticia y una función sexual. Sexo y maternidad pueden ir de la mano sin que haya un ensombrecimiento del erotismo por el hecho de haber sido madre o por estar amamantando. 

La lactancia puede ser un elemento irrelevante en la sexualidad y el deseo permanecer intacto, no habiendo un desinterés sexual más lejano que el que sigue al puerperio. La lactancia puede ser un elemento estimulante y hay mujeres a quienes la experiencia de amamantar y la confianza en su cuerpo las hace sentirse más abiertas y femeninas. Un estudio de Masters y Johnson (1966) concluyó que por lo general las madres que amamantan reanudan la actividad sexual después del parto más pronto que las que alimentan a su bebé con biberón.

Al tomar conciencia del cuerpo como una entidad que puede disfrutar tanto físicamente como emocionalmente durante un tiempo en el que el cuerpo proporciona alimento y al darse cuenta que además de ser una madre no es un impedimento para definirse a la par como un ser sexual sin hacer esta separación, puede llegar a haber una liberación que permita continuar tranquilamente con la lactancia y disfrutar de todas las posibilidades que brinda la feminidad. Para lograrlo, es útil alejar las interferencias culturales, religiosas o de opinión profesional, familiar o de amigos que suelen darse fuera de la relación entre la mamá, papá, bebé. 

Las mujeres que se encuentran interesadas en el sexo durante la lactancia, se sienten, en la mayoría de los casos, más sensuales y más cómodas. Al amamantar experimentan una nueva sensación corporal, se vuelven más sensibles a las sensaciones físicas y más dispuestas a aceptar las secreciones de su cuerpo. Esto se debe a que al amamantar el cuerpo femenino almacena grandes cantidades de oxitocina, hormona que contribuye al buen desarrollo de la lactancia y es, como dice Michel Odent, “la hormona de la felicidad”. 

Para algunas mujeres, el sentido de bienestar y paz que brinda la lactancia, puede transmitirse a la relación con la pareja. Los sentimientos de ternura y calor humano que se producen en el proceso de cuidar de un bebé, logra contribuir a un aumento en el deseo sexual y a la unión de la pareja. Particularmente en aquellos casos en que el parto ha sido una experiencia enriquecedora, puede producirse un sentimiento aumentado de femineidad en la mujer y el sexo es en esos casos una expresión natural de un sentimiento de bienestar. 

Del otro lado de la moneda, la lactancia puede ser un elemento inhibidor en la sexualidad. Existen personas que piensan que el cuerpo está cumpliendo una función alimenticia únicamente y sienten dificultad para verlo con una función sexual. En ciertos casos, la energía sexual es opacada por el alejamiento de todo lo que implique un contacto diferente al que se tiene con el bebé. Puede pasar tanto a la mamá lactante como a la pareja que vean que esos senos que cumplían una función erógena son ofrecidos a un bebé y preferir dejar a un lado cualquier acercamiento y hay madres que simplemente prefieren reservar el pecho al bebé solamente. 

Las creencias populares que vienen desde la edad media y que dieron origen a las nodrizas, como las de quedarse sin leche luego de tener relaciones o poner en peligro la vida del bebé, pueden afectar la sexualidad durante la lactancia. También la incomodidad o desconcierto ante la eventual sensación de un reflejo de salida de la leche durante la relación sexual, que puede ser desde unas pocas gotas a un chorro y que se da como consecuencia de la liberación de oxitocina que interviene tanto en la lactancia como en la excitación sexual, aunque para algunas parejas no tiene importancia. 

FUNCION SEXUAL Y FUNCION NUTRICIA

Muchas personas han visto a lo largo de los tiempos la función nutricia de los senos como un aspecto separado del sexo. Según Katherine Dettwyler en su libro Lactancia, perspectivas bioculturales, el ver al pecho femenino desde la perspectiva sexual únicamente puede ocasionar una interferencia en la relación de lactancia hacia el bebé e incluso entre las parejas. Dettwlyer dice que “la mayoría de las personas definen los senos como objetos sexuales y como centros de erotismo, cuyo papel es atraer y mantener la atención masculina, así como para proveer placer sexual tanto al hombre como a la mujer”. 

Mujeres que fueron educadas sobre la base de que el pecho tiene únicamente un carácter sexual o han sido criadas con censura frente al hecho de tocar las partes privadas podrían verse impedidas o incómodas para generar el contacto que permita la lactancia y no aceptar la idea de que el bebé tenga acceso al pecho. Una madre que ha sufrido abuso sexual podría tener también esta interferencia, pero también y por el contrario, reparar a través de la lactancia su negación al contacto.

LACTANCIA EN PUBLICO Y LACTANCIA DE UN BEBE MAYORCITO

Esta bifurcación del pecho como objeto sexual y reproductivo tiene un impacto negativo frente a la lactancia en público, presentándose en el mundo rechazo de algunos o intentos por prohibir con leyes la lactancia a la vista de los demás (independientemente de si el seno está cubierto o expuesto durante la sesión de lactancia). Son muchas las mujeres que rompen la relación de amamantamiento ante la idea de pensar en lactar en público o se toman un tiempo hasta sentirse cómodas haciéndolo, así sea normal que una madre con un bebé pequeño tenga que salir de casa y así el amamantar sea la manera más natural y saludable de alimentar a un bebe, sin que sea relevante quienes estén presentes cuando sucede. Este impacto, que no necesariamente se da por la real exposición del seno (existen formas de cubrirse y cuando un bebé está afianzado al seno difícilmente se puede ver una gran porción de piel), intimida a algunas personas que observan que el bebé y la mamá están teniendo un contacto físico íntimo y directo y que tal vez ellos mismos no tuvieron o tienen prejuicios frente a los senos y a la lactancia,  posiblemente porque consciente o inconscientemente vinculan este contacto con algún tipo intimidad sexual que debería hacerse privadamente. 

Esta situación se extiende frente a la lactancia de un bebé mayorcito, la cual obedece a sus necesidades de alimentación pero también de afecto, de consuelo y de cercanía siendo común que su madre reciba comentarios o gestos de desaprobación, situación que no se presenta cuando un bebé grande recibe el biberón. Por lo general también la madre se beneficia de amamantarlo sin ningún tipo de connotación sexual ni para ella, ni para el bebé. 

¿EXISTE UNA RELACIÓN ENTRE PLACER SEXUAL Y LACTANCIA?

La oxitocina es un elemento crítico en la bajada de leche durante la lactancia que está presente también durante el orgasmo y el parto haciendo que el útero se contraiga. En otras palabras, por causa de esta hormona y otras que la acompañan, el cuerpo femenino presenta reacciones similares, se trate de un orgasmo, de la lactancia y el parto, ocasionando no solo contracciones uterinas, sino aumento de la temperatura y del flujo sanguíneo, entre otras. De igual manera, una madre lactante puede sentir el reflejo de bajada de la leche durante el acto sexual y también durante el orgasmo. Es tal la influencia de las hormonas, que los senos cambian de tamaño durante la menstruación, el embarazo, el orgasmo y la lactancia. La llamada "hormona del amor" produce además, bienestar.

Si bien una madre puede sentir bienestar o placer cuando amamanta, este no llega a tener la connotación de un acto sexual como tal, el cual compromete todo el cuerpo y en el que se lleva a cabo otras actividades. El saber que sentir placer al amamantar es normal puede ayudar a no alarmarse, preocuparse o sentir culpa, pudiendo canalizar esas sensaciones por ejemplo hacia la pareja. La lactancia juega un papel dentro del ciclo reproductivo no teniendo que interrumpirse por ese motivo. 

10 TRUCOS PARA MAMÁ Y PAPÁ
  1. Es importante que sepas que lo más probable es que el interés por el sexo se recupere. 
  2. El cansancio inicial irá cediendo. Descansa en la medida en que lo puedas hacer y ten cerca a tu bebé para facilitar la lactancia, sobre todo en las noches. 
  3. Uno de los beneficios de la lactancia es el de hacer que tu figura retorne prontamente a su estado anterior al parto. Tal vez te sirva reflexionar sobre lo orgullosa que podrías sentirte al ver que tu cuerpo albergó vida y, ¡hoy está alimentando a un bebé que crece sano y fuerte! 
  4. Recuerda que la lactancia no cambiará la apariencia de tus senos más de lo que lo haría el embarazo así no amamantes.
  5. Si experimentas una salida involuntaria de leche durante el acto sexual y esto te incomoda,  tal vez te funcione amamantar o extraerte un poco de leche antes o tener a la mano una toalla y presionar tus pechos cuando la leche empiece a salir. 
  6. Comunícate con tu pareja, háblale de lo mucho que la quieres y ten demostraciones de afecto. A veces creemos damos por hecho que nos entienden sin comunicarnos con palabras. Si eres la pareja, resalta la labor de la madre del bebé. Si eres la mamá, fortalece el vínculo preguntándole a tu pareja sobre sus sentimientos y sobre cómo se ve en este nuevo papel. 
  7. Busca el momento. Establece tus prioridades y encuentra el tiempo y la energía para lograr un encuentro sexual si lo deseas y manifiéstaselo a tu pareja para que sepa cuando sea el momento. 
  8. Busca el lugar, busca momentos para estar juntos. Explora distintos lugares si tu bebé se encuentra en la alcoba y prefieres estar sola con tu pareja durante la intimidad. Intenta otras formas de acercamiento físico si no es el momento para el acto sexual. 
  9. Explora e intenta juegos previos que contribuyan con la lubricación o utiliza los productos que ayudan con una lubricación extra. Experimenta! Hoy en día hay ropa de dormir cómoda y sexy, así como lencería bonita de lactancia a la que puedes incorporar protectores anti goteo. 
  10. Disfruten el hecho de ser adultos. Los adultos podemos conversar, interactuar, ser compañeros y tener encuentros físicos. Salir a caminar con tu pareja (el bebé puede ir cómodamente en un portabebés sin que sea necesario dejarlo en casa) puede ser de utilidad para relajarse y conversar.  Los bebés dejan de ser bebés muy pronto, el esfuerzo del comienzo y los avatares de la crianza pasarán, tu pareja estará ahí, presente en todas las etapas… en el mejor de los casos.
Artículos relacionados:

En este link de nuestro blog amigo "De monitos y risas" hay un interesante artículo sobre sexualidad y lactancia: "Algunos aspectos a tener en cuenta"

Aquí encontrarás un interesante artículo que se plantea la sexualidad durante la lactancia, escrito por Elí Bravo: http://www.inspirulina.com/sexo-en-la-lactancia-para-papa-creatividad-y-paciencia.html

Este artículo habla del rol del padre en la lactancia:


En el blog "Desde la aldea" de Juliana Rojas, periodista del ABC del bebé se encuentra una interesante reflexión: Sexo y maternidad, ¿cual es la pelea?


Alt="Nenes de leche"
Por: Valeria Calderón, mamá, abogada y educadora certificada. Para quienes desean información sobre sexualidad y maternidad.










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    Ref.
    1. Lawrence R A, Lawrence RM. Breastfeeding: A Guide for the Medical Profession. 6th. Ed. St. Louis: CV Mosby Co. 2005
    2. Rivera Alvarado I, Vázquez García V, Dávila Torres RR, Parrilla Rodríguez AM. Exploratory study: breastfeeding knowledge, attitudes towards sexuality and breastfeeding, and disposition towards supporting breastfeeding in future Puerto Rican male parents. P R Health Sci J. 2006;25:337-41
    3. Rowland M, Foxcroft L, Hopman WM, Patel R. Breastfeeding and sexuality immediately post partum. Can Fam Physician. 2005 Oct;51:1366-7.
    4.Stuart-Macadam P, Dettwyler K. Eds. Breastfeeding – Biocultural Perspectives. New York: Aldine de Gruyer. 1995
    5. Lactancia materna, libro de respuestas LLLI. 2002.
    6. Jan Riordan, A practical gite to breastfeeding, 1983.