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¿Es bueno dormir con el bebé? Colecho seguro

Colecho, dormir con el bebé en la misma habitación o en habitaciones separadas, cunas, Moisés, colchones, en fin, arreglos nocturnos durante muchas sesiones de lactancia y/o muchos despertares propios de la primera infancia, conforman algunas alternativas y “arreglos para dormir”. Lo importante que se den de manera segura y se ajusten a las necesidades de cada familia.

Alt=Dejar llorar al bebé"


Es común que los bebés y los pequeños se despierten durante la noche y que para lograr un descanso nocturno sus cuidadores hagan ajustes que les permitan menos desvelos nocturnos: Hay quienes duermen con sus bebés en la misma cama y les dan pecho o los dejan en una cunita dentro del mismo cuarto separada o pegada a la cama y los toman en brazos solo para alimentarlos. Algunos los dejan en otra habitación y se desplazan allí para atender al bebé, hay quienes los entregan luego de amamantarlos (o no), a una persona que les ayuda durante la noche en otra habitación y también hay madres que se mudan por un tiempo a otro cuarto para estar con sus bebés durante la noche. Hay familias enteras que duermen juntas con sus niños durante años en la misma cama (colecho) así como existen mamás que sienten comodidad al amamantar acostadas y otras prefieren no hacerlo del todo o hacerlo luego de las primeras semanas. Están las familias que quisieran dormir en la misma cama con sus pequeños pero han recibido información de que es peligroso para la salud física y mental de los niños. Hay de todo. Y durante el día también hay de todo porque los bebés duermen también de día en portabebés, brazos, cunas, coches, asientos para carros y demás.

Lo importante es que el espacio y condiciones en que duerman sean seguros y se adapten a las necesidades individuales de cada familia. 

Colecho

En gran parte del mundo y a través de la historia, algunas madres han decidido permanecer en contacto físico con el bebé tanto de día como de noche compartiendo el mismo espacio, sobre todo si dan el pecho, porque consideran que además de ser una necesidad biológica para el bebé estar en contacto, es más cómodo para ambos y piensan que la cercanía les da seguridad, calor, alimento (dormir con el bebé y amamantar acostada durante la noche está asociado con una lactancia exitosa) y porque se ha visto que el colecho está relacionado con la disminución (no la eliminación) de los riesgos de muerte súbita (muerte inesperada e inexplicable sin evidentes síntomas que la preceden), posiblemente porque los bebés pequeños no controlan fácilmente su temperatura corporal la cual es regulada con el contacto con sus cuidadores, algo así como si además de funcionar nosotros como termostatos, nuestra respiración se sincronizara con la de ellos y el dióxido de carbono que exhalamos les recordara respirar, contrario a lo que sucede si están solos cuando sus niveles de oxígeno en la sangre suelen bajar periódicamente. También, porque se ha visto que los bebés pequeños pueden tener pausas en su respiración (apneas) y al darles pecho durante la noche y dormir ellos estamos más alertas de sus sonidos, respiración y movimientos y porque las fases de sueño profundas que podrían propiciar la muerte súbita no se presentan con tanta frecuencia en ellos al ser amamantados con leche materna, de alta digeribilidad que propicia acercamientos frecuentes al pecho. Además los bebés amamantados no presentan muchas enfermedades por virus y bacterias que podrían contribuir, de presentarse, a aumentar el riesgo de muerte en la cuna. 

Para esas mamás que prefieren dormir en la misma cama que su bebé por sus propias necesidades familiares como por ejemplo al ver que les facilita la lactancia o el pequeño solo está tranquilo con el contacto físico, tal vez sea mejor ver con lupa las recomendaciones de autoridades internacionales o de pediatras, amigos y familiares de no hacerlo. Muy posiblemente se inquiete ante otras posibilidades como dejarlo en un moisés o ponerlo en una cuna aledaña a su cama, siendo preferible para ella informarse de como dormir con su bebé de manera segura (sobre todo si es de aquellas que se quedan dormidas mientras amamantan en un lugar inseguro como un sofá), antes de que por ejemplo abandone prontamente la lactancia por algo que leyó o que le dijeron, lo cual podría tener más riesgos en su salud y la del bebé que los que podría tener durmiendo junto a él de manera segura.

Seguridad

Aún cuando las madres sobre todo desarrollamos una increíble capacidad para monitorear a nuestros pequeños independientemente de donde estén o como duerman, así estemos dormidas (puedes escuchar un gemido de tu bebé pero pasan los bomberos con la sirena y ni los sientes “sueño de nodriza”), sea cual fuere tu decisión para las noches con un bebé en casa en consenso con tu pareja (o sola si no la tienes), es importante que tomes en cuenta que existen algunos riesgos si no lo haces de forma segura.

Así, es muy importante que consideres seguir estas recomendaciones:

Si decides dormir en la misma cama con tu bebé:
  • No ser fumador. 
  • No estar bajo el efecto de drogas o alcohol.
  • No tener el sueño muy pesado, sentir un cansancio extremo o enfermedad o condición que dificulte estar consciente de la presencia del bebé o alerta en caso de necesidad. 
  • No dormir con el bebé en un sofá (reemplazarlo por un futón firme), silla o mecedora, ni en una cama de agua. La cama debe evitar tener espacios por donde el bebé pueda atascarse, el bebé nunca debe ser dejado solo en ella y hay que asegurarse que no se pueda caer de ninguna manera, sobre todo, cuando ya empieza a moverse, caso en el cual, si no se tiene una superficie separada aledaña a la cama, es necesario adjuntar una barrera que quede lo más cerca a esta para evitar que el bebé se deslice por ahí o dormir en una cama sin patas o en un colchón pegado al piso. El colchón no debe ser de agua ni hundirse, debe estar limpio, plano y consistente. 
  • La temperatura no debe causar acaloramiento en el bebé, ni por cobijas de lana o plumas, sean estas térmicas o no. Tampoco frío. Idealmente la temperatura debe ser de 18 grados y no es necesario envolver al bebé en cobijas, sacos de dormir o mantas, siendo suficiente una ligera ropa de cama (del mismo tamaño que el colchón) que usen quienes duermen allí y el calor natural que brinda el contacto piel a piel. Evitar almohadas y cobertores. 
  • Quienes duermen en la cama deben saber de la presencia del bebé en todo momento y no debe haber otros menores justo al lado del pequeño, ellos pueden ubicarse al lado de un adulto, mucho menos animales.
  • Al principio es recomendable que el bebé esté del lado de su madre y no entre los dos adultos, más adelante la pareja se habituará a la presencia del bebé, ya más grandecito y podrá ubicarse entre ambos. 
  • Al amamantar acostada, evitar que el bebé tenga contacto con almohadas o se deslice entre las cobijas y luego acostarlo boca arriba al terminar colocándose de lado enfrente del bebé. (La posición boca arriba del bebé disminuye los riesgos de muerte súbita y los muslos de mamá ayudan a que no se deslice entre las cobijas). 
  • Evitar lazos, cordones, cables o largas cabelleras que pudieran causar estrangulamiento en el bebé. 
  • En casos de obesidad que impidan la movilidad, es mejor no dormir dentro de la misma cama y usar un aditamento que se adjunte a esta.
Si decides tener a tu pequeño en el mismo cuarto pero no en la misma cama:
  • No ser fumador
  • Existen aditamentos o superficies separadas que se unen a la cama para prolongarla y dejar al bebé cerca (cunas de colecho). Son prácticos porque no tienes que levantarte durante la noche varias veces para tomar a tu bebé desplazándote de un lado a otro, son seguros y te ayudan también a reducir los riesgos de muerte en la cuna. O puedes colocar la cuna con la baranda hacia abajo al lado de tu cama de manera que quede al nivel del colchón para así tomar al bebé fácilmente. Lo importante es amarrarla o unirla para que no queden espacios. Otra solución nocturna es agrandar tu cama uniendo otra pequeña teniendo cuidado que el bebé no quede entre la unión de las dos camas, o usar una cama del tamaño más grande posible. Los colchones en el piso para amamantar de noche son también prácticos, no olvides ventilarlos.
Si decides no dormir en la misma cama con tu bebé ni tampoco en la misma habitación, y cuando duerme durante el día:
  • Trata de que no esté solo mientras duerme
  • Que sus pies se orienten contra los pies de  la cuna u elemento parecido
  • Que no duerma cerca de una estufa, chimenea, calentador, radiador ni bajo el sol
  • Que no duerma ropa de invierno en ambientes interiores
  • Que no duerma dentro de un vehículo con las ventanas cerradas.
La decisión de dónde y cómo duerme un pequeño es muy personal y obedece a patrones culturales, valores y pensamientos sobre la crianza. 

Lo importante es que si optas por el colecho, tomes tu decisión informada y mutua y consensuada en el caso de que tengas pareja y lo hagas de teniendo en cuenta las recomendaciones de seguridad mencionadas anteriormente para bebés sanos y nacidos a término y que busques ayuda inmediatamente si ves que tu bebé no está bien.

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Alt="Nenes de leche"
Por: Valeria Calderón, mamá, abogada y educadora certificada. Para quienes desean información que facilite decidir cómo dormir cuando hay un bebé en casa.







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