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RELACTACION

Relactación, relactar, volver a dar pecho al mismo bebé cuando por algún motivo se ha suspendido la lactancia o iniciar la lactancia cuando ya ha pasado un tiempo. Son varias las razones por las cuales una madre puede no haber iniciado a tiempo la lactancia materna directamente con su bebé o haberla suspendido. ¿Qué puede hacer una mamá con un bebé pequeño que desea reiniciar la lactancia o dar pecho cuando su bebé recibe leche de fórmula?


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Es posible. Si esto te sucede, probablemente necesites apoyo y motivación porque puede pasar que apenas notes una gotitas de leche si oprimes tu pecho, pero poco a poco y con el pasar de los días, el estímulo hará que se conviertan en un fluido más abundante.

¿Qué puedes hacer si deseas reiniciar la lactancia?

En principio el pecho materno produce leche en la medida en que a través de la succción o la extracción se le estimula. La manera en que puede dar cabida al reemplazo de tomas de leche artificial por tomas de leche materna, debe llevarse a cabo dependiendo de que tanto suplemento diferente a tu propia leche le estés dando al bebé. No hay nada matemático en el arte femenino de amamantar pero es posible interrumpir el suplemento inmediatamente si tu bebé toma menos de cuatro onzas de formula al día, siempre y cuando:

• Esté subiendo de peso normalmente (por lo menos 113 gramos a la semana).
• Esté mojando por lo menos seis pañales al día con orina en veinticuatro horas.
• Haga tres deposiciones al día (si tiene menos de un mes y medio de nacido porque a partir de allí es normal que las deposiciones no sean tan frecuentes).

En el caso de que suspendas el suplemento, es beneficioso para tu bebé tomar leche materna a libre demanda, es decir, cada vez que lo pida y durante el tiempo que lo pida (mínimo unas ocho veces al día). El tener un contacto piel a piel con el bebé durante los días siguientes al comienzo de la relactación dedicándote plenamente al tu pequeño, la facilita enormemente.

Si tu bebé toma más de cuatro onzas de suplemento distinto a la leche materna al día, es muy beneficioso tener el pecho a su disposición permanente. Ese contacto le permitirá amamantar a libre demanda. El cerciorarte de que las tomas se dan unas diez, doce o más veces en un período de veinticuatro horas gradualmente te permitirá volver a amamantarlo sin necesidad de mayor suplemento. Puedes intentar ofrecerle el pecho cada dos horas por ejemplo. Poco a poco podrás sustituir onzas de leche de fórmula por onzas de leche materna.

Es muy importante que la eliminación de la leche de fórmula se haga paulatinamente para permitirle a tu cuerpo producir gradualmente la cantidad de leche materna que el bebé necesita conforme a sus requerimientos nutricionales. Déjalo que tome leche de tu pecho hasta que se retire por sí mismo.

Esto es una tarea de constancia. Las llamada “vacaciones de lactancia” (ojo, no tomarte vacaciones y dejar la lactancia), es decir, dedicarse en lo posible a estar descansando junto al bebé durante unos días sin mayor preocupación que amamantarlo y con la ayuda de otros miembros de la familia que se ocupen de los quehaceres o de atenderte a ti o a los otros niños si los tienes, facilita la relactación. Si esto no es posible, el permanecer con el bebé llevado en brazos mucho tiempo, por ejemplo con un portabebés, facilita ese contacto necesario para la relactación y te permite tener las manos libres para ocuparte de otras labores.

Es posible que el bebé no muestre interés por amamantar. Tal vez te funcione intentar poco a poco ofrecerle el pecho cuando está somnoliento o cuando detectas que necesita tu cercanía. Puedes probar en un lugar tranquilo y lejos de estímulos que entorpezcan tu actividad. No obstante, hay bebés que estando distraídos amamantan más fácilmente. ¡Con constancia puedes encontrar la estrategia!

Es factible que te sea útil eliminar chupetes de entretención y tetinas de biberón: puedes suplementar con otros medios (vasito, cucharita, jeringa sin la aguja o gotero) dependiendo de la edad del bebé para que la succión y el modo de realizarla por parte de tu pequeño se concentre únicamente en tu pecho.

Cuando decides relactar, es necesario que controles con frecuencia el peso que va subiendo el bebé mientras vas sustituyendo tomas de leche artificial por tomas de leche materna, así como verificar los pañales que está mojando (seis a ocho pañales al día), además de tener en cuenta que es un proceso que requiere tiempo, siendo preferible continuar con la suplementación mientras tu cuerpo produce lo que el bebé necesita a través de la lactancia directa, eliminándola poco a poco.

Una forma aproximada que tal vez te funcione para reemplazar tomas cuando tu bebé estaba recibiendo más de cuatro onzas diarias es ir reduciendo dos onzas de leche de fórmula durante varios días repartiendo la cantidad a disminuir durante todas las tomas del día, es decir, cada día un poquito. Hay mamás a las que les funciona ir reduciendo media onza diariamente, pero como decíamos, nada es matemático y el sentido común, la prudencia y saber que el cuerpo se toma su tiempo en llegar a sustituir el suplemento por la leche materna, marcan la pauta. Al vigilar el peso del bebé y comprobar que va subiendo bien, puedes nuevamente disminuir una onza por unos días y pesarlo y así hasta llegar a eliminar totalmente la alimentación artificial. Tu pediatra te dirá si tu bebé está ganando el peso que le corresponde. En caso afirmativo, notarás que paulatinamente irás disminuyendo las tomas de suplemento hasta reemplazarlo completamente.

Si por el contrario observas a tu bebé y ves que no ha ganado lo suficiente en peso al cabo de unos siete días, es mejor no reducir la leche de fórmula y continuar otra semana con la misma cantidad. Y si al pesarlo ves de todas maneras que no ha subido, es preferible volver a aumentar el suplemento a la cantidad original.

¿En qué momentos le das fórmula y en qué momentos le das pecho?

Puedes elegir la rutina más apropiada para ti y puedes hacer lo primero en algunas tomas y en otras no. Por ejemplo si notas tus pechos llenos en algún momento del día tal vez te funcione ofrecer el pecho a tu bebé antes de suplementar, o hacerlo una toma si y una toma no. Tomar en cuenta la disposición del bebé es importante para determinar en qué momento te conviene más ofrecerle el pecho o no.

FuenteS: Relactación: Revisiones de la experiencia y recomendaciones para la práctica OMS 1998. Texto traducido al español por José Lasarte. Pediatra. C.S. Zuera. Zaragoza, España.
Breastfeeding answer book LLL.


Por: Valeria Calderón, mamá, abogada y educadora certificada. Para Pam y todas las mamás que desean relactar a sus bebés.

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