Parteros, doulas, obstetras y educadores

Durante milenios las mujeres han vivido la experiencia de un acompañamiento durante los procesos importantes de su edad fértil. El acompañamiento ofrecido a una mujer durante su embarazo, su maternidad, su parto y su posparto suele ser otorgado por una mujer o un hombre denominados obstetras, parteros, comadrones, matrones; todos entrenados para educar y brindar información y apoyo emocional y físico. 

Los gineco-obstetras

Los gineco-obstetras son médicos especializado en obstetricia, la ciencia de la salud sexual y reproductiva de la mujer durante su vida, encargada de vigilar el estado físico de la futura madre y de su bebé en camino y brindar atención durante el embarazo, el parto, el puerperio. Los obstetras realizan controles prenatales que se orientan a proteger la salud de ambos de tal manera que el momento del parto que reciben, llegue con normalidad.

La Dra. Susana Bueno es gineco-obstetra, Doula y educadora perinatal. Trabaja el nacimiento y el posparto más allá del enfoque médico y trabaja constantemente en la humanización de la atención del parto hospitalario. E-mail: susibuenolindo@gmail.com

Las doulas y las educadoras perinatales, prenatales y postnatales.

Se trata de mujeres disponibles para las madres, que aún conociendo las dinámicas del cuerpo humano y los procedimientos, su labor no consiste en suministrar cuidados médicos, ni a la madre, ni al bebé ya nacido. 

Alt="Porteo, embarazo, parto y posparto"
Yo por ejemplo, además de abogada con énfasis en salud reproductiva, soy educadora perinatal, prenatal y postnatal certificada y doula posparto. Ejerzo desde la academia en consultoría.

El acompañamiento suele trabajarse en tres fases: en la fase previa al parto, durante el parto y luego del parto
El acompañamiento antes del parto consiste en crear una relación cercana con la madre y su entorno, de manera que la futura mamá pueda preguntar, expresar sus inquietudes y crear una atmósfera para vivir su proceso de embarazo y planear un plan de parto. 
El trabajo de brindarle información y apoyo es tan importante, que muchas madres que afrontan embarazos difíciles se han visto beneficiadas. 
Durante el parto, independientemente del tipo de parto que suceda, la doula puede ser considerada una acompañante que apoya a la mujer durante el transcurso del parto; le da sostén psicológico y participa silenciosamente y sin mayor intervención, salvo la requerida por la madre para su propia relajación, confort y bienestar, trabajando para que la experiencia sea positiva. 
La doula durante el período de posparto puede ayudar mucho a la madre en la parte del vínculo con su bebé, la lactancia, la recuperación durante las primeras semanas del bebé. Su presencia como acompañante y escucha es muy valorada en esta etapa.

Tener una doula es muy beneficioso. Estudios científicos han demostrado que el continuado soporte de una doula torna la experiencia más humana reduce el estrés, aumenta la posibilidad de que el parto vaginal sea espontáneo y la madre esté más satisfecha. Es tan importante esta labor durante el parto, que se ha visto que disminuye las tasas de cesárea, la duración del trabajo de parto, el uso de hormonas como la oxitocina para inducirlo y los requerimientos de anestesia. 


La partería
Según la OMS, se orienta a la atención que reciben las madres en la época del la gestación, el parto y el postparto. También los cuidados que recibe el recién nacido. Esta labor comprende las acciones orientadas a evitar y detectar problemas de salud en el embarazo, así como buscar ayuda médica o proveerla si no existe. 

La labor de una persona dedicada a la partería se orienta a las distintas funciones que cumplen dependiendo del lugar, ya que su práctica puede variar y orientarse a entornos como la casa, la comunidad, los centros de salud. De ahí que se hable de partería tradicional y de partería oficial

Explorar lo que concierne esta labor depende de los alcances de su trabajo, no solamente con la madre en edad fértil, sino también con la comunidad y la familia. Es decir, el ámbito de aplicación de su labor envuelve varios aspectos de la salud sexual y reproductiva de la mujer. Es así como existen pos  que tienen la función no solo de acompañar, sino también de encargarse de todos los asuntos de salud de las mujeres que están en edad fértil y así mismo atender partos. En otros ámbitos su trabajo complementa al del obstetra si es necesario, y hay casos en los que la labor se da de forma conjunta entre ellos, el obstetra y otros profesionales de la salud. 

Muchas personas encargadas de este oficio estudian una carrera considerada como tal en algunos países o han completado programas de educación reconocidos en el país donde trabajan, cumpliendo ciertas competencias y calificaciones para poder ejercer la partería legalmente. Así, están reconocidas para brindar el soporte necesario, el cuidado durante las tres fases antes mencionadas durante la edad fértil, conduciendo los partos y brindando también cuidados a los bebés luego del parto. En otras palabras, su calificación les permite detectar complicaciones, realizar procedimientos de emergencia, brindar asistencia y recibir bebés. 

Rosmilda Quiñones, partera de Buenaventura con Lucía Sinsa. Foto tomada de el mundo.com

También existen parteros que cuidan la vida de mujeres gestantes y sus bebés, y que son reconocidos como patrimonio cultural inmaterial y que se unen en asociaciones, cuyos integrantes traen por ejemplo los saberes de las culturas afro e indígenas, encargándose de llegar a zonas en donde en ocasiones ni se conoce que existen profesionales de la salud. El trabajo de los parteros cada vez tiene mayor reconocimiento dentro de los sistemas nacionales de salud, existiendo este recurso a mano con una cobertura que se hace todavía más valiosa al no llegar a todos los sectores de la población.

Al servicio de una madre que desea formar una familia hay todo un equipo de personas a su disposición, independientemente de la región donde viva y de la cultura que la rodee. Al momento de escoger la persona que acompañe estos procesos influirá la buena conexión y la empatía, así como el conocer el tipo de entrenamiento ha tenido, los servicios que ofrece, sus tarifas, su disponibilidad y su filosofía sobre todas las áreas que abarca el proceso del nacimiento.
¡Que siempre las mujeres estemos apoyadas en todos nuestros procesos por gente que nos cuide, nos respete y nos oriente! Al estar contenidas y cuidadas de manera óptima y si lo queremos, podemos contener y cuidad a nuestros bebés de manera positiva y brindarles lo mejor de nosotras.

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