Paso uno de la iniciativa IHAN para una lactancia feliz: Conócelo

Años atrás, para recibir bebés y atender a mamás y a personas gestantes, buscar un óptimo servicio estaba un poco lejos de los planes hospitalarios. Más que por fallas, por protocolos y normas de aquellos tiempos, entre otros. Hoy quedan vestigios de ello. Sin embargo, muchos centros de salud van dando pasos hacia los procesos humanizados que se centran en el bebé, en la madre y su familia. 

Trabajan para facilitar el contacto piel a piel con el bebé luego del parto, el apoyo a la lactancia, la apertura a las visitas en las unidades neonatales y otros, que se traducen en derechos que los mismos usuarios del servicio ya conocen y hacen valer.

Hoy en día los cuidados llegan a centrarse en el desarrollo y en la familia (CCD), a través de medidas que buscan el bienestar de los bebés recién nacidos, en especial los prematuros, que pasan largo tiempo, no solo separados, sino bajo condiciones tendientes a cuidar su vida, aunque con procedimientos, a veces muy invasivos, que con pequeños cambios mejoran la calidad de los pocos días que llevan de vida. Por ejemplo con controles de luz en las salas de neonatos, sin ruido de celulares y conversaciones entre el personal, evitando manipulaciones o reduciendo intervenciones, uniendo tareas. 

Hoy en día, estos cuidados también se orientan a la familia, brindando a la madre, los cuidadores y la familia, información clara y entendible, y facilitando la toma de decisiones. Resultan de varias iniciativas que vienen del trabajo de organizaciones mundiales como UNICEF y la OMS, que buscan estándares internacionales para que que los hospitales amigos de la infancia puedan ser reconocidos a través de la aplicación de diez pasos hacia una lactancia materna feliz. Es un esfuerzo para promover la lactancia, la regularización de la promoción de sucedáneos de la leche materna y las resoluciones conexas de la Asamblea Mundial de la Salud. Los sucedáneos son los alimentos comercializados o mostrados como reemplazo total o parcial de la leche materna, sean o no pertinentes para ese fin. 
También la consecución de acreditaciones como la conocida como Iniciativa Hospital amigo de los niños (IHAN), hoy como Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la lactancia, creada en 1991, que adquieren las instituciones de salud en muchas partes del mundo.

Estos diez pasos para una lactancia feliz se han venido modificando y han resultado en una guía de implementación dirigida a todos aquellos que establecen políticas u ofrecen cuidado a mujeres embarazadas y personas gestantes, cuidadores principales, familias y bebés. Países como Colombia están a la vanguardia de estos pasos, con un avance en materia de conceptos, métodos y protocolos que se adaptan a las necesidades locales, de los que surgen iniciativas como IAMII (Instituciones Amigas de la mujer y de la infancia con enfoque integral), siempre buscando mejorar la calidad y la implementación efectiva en los servicios de atención a los bebés, sus madres o cuidadores principales y sus familias.

Como el contenido de la iniciativa IHAN sobre los diez pasos para una lactancia feliz se ha actualizado y de ella dependen los ajustes de otras iniciativas, es importante conocer cómo va su evolución y en qué consisten. Esta es la primera entrega del análisis de cada uno de los pasos actualizados. En esta ocasión me referiré al paso uno, correspondiente a las políticas hospitalarias.
En posteriores artículos de este blog podrás seguir conociendo el análisis de los otros pasos.

1 de 10 pasos para una lactancia exitosa. Adaptado por AYU al español de Who.int

Paso 1
Disponer de una política escrita sobre la lactancia natural que sistemáticamente se ponga en conocimiento de todo el personal de atención de salud, cumplir el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna y establecer un sistema de monitoreo y gestión de datos

El paso uno de los diez pasos para una lactancia exitosa propuesto por la OMS, se refiere a las políticas normativas que los centros de salud deben tener por escrito sobre lactancia.

Comunicación
Es necesario que estas políticas sobre alimentación infantil sean comunicadas rutinariamente a todo el personal de salud del hospital, para asegurarse que las madres o cuidadores principales y sus bebés reciban los mejores cuidados tanto en la atención prenatal como en el parto y el posparto. 

Esto se logra cuando hay un solo lenguaje. Es decir, con la unificación de la información. Para que la lactancia natural sea la norma y la mejor manera de asegurar atención y cuidados de calidad. También se logra cuando se educa al personal, de manera que tenga conocimientos actualizados basados en evidencia, habilidades de comunicación, aptitudes y competencias que califiquen el apoyo a brindad en lactancia. 

La información establecida como política, incluye la orientación sobre cómo se lleva a cabo la gestión, los procesos y los procedimientos, aleja las consideraciones personales y puede darse mediante comunicaciones, capacitaciones, publicaciones, colgada en zonas comunes del hospital, en particular, cerca de zonas pediátricas y obstétricas. Sin embargo, de nada sirve comunicar estas políticas al personal, si antes del alta hospitalaria luego del parto, hay un desfile de profesionales de la salud encargados del cuidado durante la hospitalización, sugiriendo y muchas veces presionando la alimentación no requerida con fórmulas infantiles a las nuevas familias. A propósito de las nuevas familias, a su vez, estas políticas se les dan a conocer. 

Monitoreo
Parte de todo este trabajo es establecer un sistema de monitoreo y gestión de datos para hacer un seguimiento del apoyo a la lactancia. Este seguimiento incluso tiene un alcance amplio que va más allá del alta. Lo complementan políticas de autogestión, autoevaluación y observación por parte de terceros que dan opiniones, llenan encuestas o realizan labores de consultoría de forma externa. Hacer seguimientos sistemáticos y gestionar datos, permite obtener información para mejorar la calidad de la atención. 

Para ello existen indicadores. Por ejemplo, cómo se da inicio temprano a la lactancia y si ésta es exclusiva. Si estos datos son registrados en la historia clínica y otros registros de rigor, la información que arroja esta gestión permite establecer los progresos y determinar los valores de esos indicativos, determinar el cumplimiento de objetivos y reparar. En el ejemplo de los profesionales de la salud de cuidado hospitalario durante la estancia antes del alta, si se hace una encuesta sobre la fórmula ofrecida a las madres y personas que han dado a luz a bebés sanos, sin indicación médica, se puede hacer un seguimiento y tomar las medidas correctivas. 

Cumplimiento de normas de sucedáneos
Asimismo, los hospitales deben cumplir el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna mencionado, con el fin de evitar la promoción de leche artificial, biberones y tetinas. Esta indicación incorpora la prohibición de que la institución hospitalaria acepte suministros o muestras gratuitas o a bajo precio de fórmulas lácteas, biberones y tetinas. Esto significa, que estos elementos se adquieren a través de canales normales de compra.
También brindar la información sobre el uso de estos sustitutos cuando sea clínicamente necesario, sin organizar capacitaciones sobre su eminente necesidad o promoción. 
Si dentro de las políticas se encuentra la explicación del Código y cómo se aplica el compromiso de no ofrecer estos sucedáneos, la comunicación de un lenguaje común se refuerza. Una forma de probar estos conocimientos por parte del personal, es que pueden explicar en qué consiste y algunos de sus elementos. 

El fin primordial es contrarrestar las presiones comerciales para el uso de sucedáneos no necesarios, a través de una protección que los mismos profesionales de la salud pueden dar. 

Ya conoces uno de los diez pasos para que las clínicas y hospitales puedan crear un ambiente amigo de la lactancia y alcanzar los objetivos propuestos por la OMS y Unicef, reconociendo a la lactancia como "un componente vital para hacer realidad el derecho de todos los niños y niñas a gozar del más alto nivel posible de salud, al tiempo que se respeta el derecho de todas las madres a tomar una decisión informada sobre cómo alimentar a su bebé, basada en información completa y basada en la evidencia, libre de intereses comerciales, y el apoyo necesario para que pueda llevar a cabo su decisión”.


Bibliografía:
Pruebas científicas de los Diez Pasos hacia una Feliz Lactancia Natural. División de salud y desarrollo del niño. OMS Ginebra 1998, descargable en Internet en: 

OMS: Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna. OMS, Ginebra, 1981.

OMS/UNICEF: Protección, Promoción y Apoyo de la Lactancia Natural. La función especial de los servicios de maternidad. Declaración conjunta OMS/UNICEF. OMS, Ginebra, 1989. 

UNICEF: Metas para los niños y el desarrollo en el decenio de 1990. Declaración mundial sobre la supervivencia, la protección y el desarrollo del niño. En: Estado Mundial de la Infancia, 1991, UNICEF.

Reglamentación técnico - sanitaria específica de los preparados para lactantes y preparados de continuación. R.D. 1408/1992 de 20.11.92. BOE nº 11, 13 de enero 1993.

Rosario Angulo Lucena, María Cruz Gallego Domínguez, Antonio Bentabol Manzanares y Manuela Jodral Villarejo. Situación legislativa de preparados para lactantes y de continuación. Rev San Hig Púb 1995; 69: 39-48.
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