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Instrucciones para llevar al bebé a la cadera en un fular





Llevar al bebé a la cadera en un fular

Te presentamos varias formas de amarre a la cadera de una y dos capas (ideales para cuando hace calor), que puedes elegir según tu preferencia y comodidad. Sirven a partir de cuando el bebé sostiene bien su espalda (cerca de los cinco meses) hasta los dos años y medio o más, sobre todo, si las utilizas con fulares rígidos. El pequeño es llevado como si estuviera sentado sobre tu cadera de manera natural con un buen apoyo, mientras tiene un amplio campo de visión e interacción y tú puedes andar libremente. 


Nudo a la cadera sin bucle

Este nudo es ideal para fulares cortos y medianos. También sirve con fulares largos.


Alza al bebé en tu cadera, sitúa en su espalda el centro del portabebés y forma una bolsa metiendo la tela inferior debajo de las nalgas del bebé para que le sirva de asiento. Rodea tu espalda con la parte del fular que queda atrás, tráela hacia adelante por debajo de tu axila. Puedes sostenerla entre tus rodillas para no perder firmeza.



   Acomoda la tela del fular de manera que no haya pliegues incómodos.



Toma la franja de tela que está adelante cubriendo al bebé, dale vuelta hacia arriba girándola por el borde inferior y llévala hacia el hombro contrario a donde está el bebé, de manera que caiga sobre tu hombro hacia tu espalda.


Cambia de brazo con que sostienes al bebé y toma esa porción de tela desde atrás extendiéndola por toda tu espalda. Tráela hacia adelante cubriendo el cuerpo del bebé con una segunda capa.



Ahora mete esa segunda capa de tela por debajo de las nalgas del pequeño para reforzar el asiento y sujeta la tela con la misma mano con que sostienes al bebé.



Toma la tela que está entre tus rodillas con tu mano libre. Sin soltar al bebé, ve acomodando la tela para atar el fular formando pliegues desde el borde superior de cada extremo del fular (esto le dará uniformidad al anudado). Ata doble y verifica que la tela esté bien desplegada tanto adelante como atrás.




Nudo a la cadera con bucle




Este nudo es ideal para fulares cortos y medianos. También sirve con fulares largos.



Alza al bebé en tu cadera y sitúa en su espalda el fular, dejando adelante del pequeño un tramo más corto. Forma una bolsa metiendo la tela inferior debajo de las nalgas del bebé para que le sirva de asiento. Coloca el extremo de tela más largo sobre tu hombro para que caiga hacia adelante.




Pasa el extremo de la tela de donde está el bebé (el que corre horizontal) sobre el extremo que cae de tu hombro (el que corre vertical) y forma una “L”. Lleva este último hacia atrás y forma un bucle. Ajusta y tensiona el bucle para otorgar más sujeción al anudado. 




Cambia de mano con que sostienes al bebé, toma la franja que cuelga de tu hombro expandiéndola por tu espalda y tráela hacia adelante por debajo de las nalgas del bebé. Variación: Puedes trasladar la tela desde tu espalda cubriendo todo el cuero, formando una segunda capa.





Tensiona ambas franjas de tela y anuda doble. Verifica que el fular quede bien desplegado en tu hombro y espalda para mayor comodidad.




Nudo a la cadera en “U”



Este nudo otorga muy buen soporte y es ideal cuando hace calor. 



Desliza la franja central del fular por tu espalda hasta la altura de tu cadera y forma una “U”.  



Cruza las dos tiras que están adelante sobre tu pecho.


Introduce una de las tiras dentro de la “U” que está en tu espalda.



Lleva hacia adelante esa tira y haz un nudo doble con la otra franja en tu cadera.


Alza al bebé sobre tu cadera. Estira con tu otra mano la banda interna de tela e introduce su mano y pierna para acomodar su entrepierna adentro. Luego extiende ampliamente la banda por su cuerpo.



Sin dejar de sostener al pequeño, haz lo mismo con la otra franja de forma que quede sentado en el cruce de ambas capas de tela, justo en la “X” formada por ambas bandas (de manera balanceada para que el peso del pequeño quede distribuido uniformemente) y extiende ampliamente la otra banda. Las nalgas del bebé quedan sostenidas por las dos capas de tela en forma de “X”, ahora desplegadas por todo su cuerpo. 



Ajusta el nudo que hiciste. Puedes sacarle un brazo afuera si necesita libertad de movimiento.

Nudo a la cadera en cruz


Esta posición para fulares largos es ideal para la época en que los pequeños suben y bajan de los brazos porque al adquirir destreza en el anudado se logra rápidamente.

                          Despliega la tela, ubica su centro detrás de tu cadera y toma sus lados con ambas manos.



Trae los extremos de tela hacia adelante, crúzalos y llévalos por encima de tus hombros para que caigan por tu espalda.



Crúzalos nuevamente sobre tu espalda y tráelos adelante tomando una tira con cada mano. La tela se verá en forma de “X” tanto adelante como atrás.


Estira la tela, tensiona y anuda doble.



Toma al bebé, estira con una mano la franja interna de tela e introduce su mano y pierna, acomodando su entrepierna adentro. Sin dejar de sostener al pequeño, haz lo mismo con la otra franja de forma que quede sentado en el cruce de ambas capas de tela, justo en la “X” formada por ambas bandas (de manera balanceada para que el peso del pequeño quede distribuido uniformemente). Las nalgas del bebé quedan sostenidas por las dos capas de tela en forma de “X”.





Traslada al pequeño sobre tu cadera, expande ambas bandas de tela sobre su espalda y ajusta el nudo que hiciste. Puedes sacarle un brazo afuera si necesita libertad de movimiento.
Nudo a la cadera en aro





Despliega el fular y ubica su centro sobre tu hombro, dejando que caiga un extremo hacia adelante y el otro hacia atrás. Luego haz un nudo doble a la altura de tu cadera. 




Mueve la tela y sitúa el centro del fular en tu cadera. El nudo quedará atrás, en la parte media de tu espalda.



Opción 1: Si el bebé no se sienta o así lo deseas, álzalo y sostenlo con tu brazo verticalmente, introdúcelo dentro del fular (metiendo tu otra mano por debajo para acomodar sus piernas sin que se enganchen con la tela) y despliega la tela para acomodar allí sus nalgas, que deben quedar por encima de tu ombligo.


Opción 2: O si lo prefieres, siéntalo en una superficie segura, inclínate un poco si es necesario y acércalo hacia ti pasando la tela por su espalda. Llévalo hacia arriba a la altura de tu cadera para que quede sentado y despliega la tela a lo largo de su cuerpo verificando que otorgue soporte a sus nalgas.




Para un mejor ajuste, toma la parte interna de la franja que se encuentra sobre tu hombro y dóblala completamente esparciéndola sobre tu hombro. Revisa el nudo y ajusta nuevamente si es necesario.
El bebé queda sentado sobre tu cadera de manera natural. El nudo queda en tu espalda y puedes ajustarlo fácilmente si necesitas más tensión.


Recomendación: Si te sobre tela, puedes lograr mayor soporte tomando las tiras del fular que caen del nudo y pasarlas por debajo de las nalgas del bebé para anudar nuevamente.

Recomendaciones generales para el uso del fular en todas las posiciones y amarres
  • Lee la información sobre uso, posición natural del bebé y seguridad.
  • El pequeño debe quedar bien sentado para evitar caídas. Esto se logra introduciendo la tela debajo de sus nalgas (formando una bolsa) y en algunas posturas sentándolo en el cruce de las franjas que quedan en forma de “X”.
  • La bolsa queda muy bien (si la posición lo permite) si introduces tu mano entre el cuerpo del bebé y tu torso y halas la tela por dentro.
  • El cargador debe quedar los suficientemente bien ajustado para lograr una correcta y cómoda colocación y evitar que el bebé se deslice adentro.
  • Verifica, para mayor bienestar y seguridad, que la tela quede lisa, firme y bien desplegada.
  • Si deseas que las franjas laterales no cubran tus brazos en ciertas posiciones, puedes plegarlas de varias maneras. Por ejemplo doblarlas con tu dedo pulgar hacia arriba de tu hombro o doblar cada una hacia adentro. En la descripción de las posiciones encontrarás también maneras de girar la franja hacia el hombro para lograr mayor tensión en el anudado.
  • El fular se ata siempre con un nudo doble que dependiendo del largo de la tela y de tu talla, es factible también hacer atrás, adelante o a la cadera. Si al anudar atrás te sobra tela, puedes traer la tela sobrante nuevamente hacia adelante y amarrar al frente, justo debajo de las nalgas del bebé, o a la cadera al igual que si te sobra tela al anudar adelante, pudiendo llevar la tela atrás. El fular es tan versátil que los nudos se pueden terminar con amarres de dos o más capas, terminarlos debajo de las nalgas del bebé, en tu espalda o en tu hombro.
  • Si el bebé necesita libertad de movimiento, puedes sacarle un brazo afuera.
  • Desata el nudo con seguridad. Para soltar el fular, desanuda y ve aflojando las tiras sin perder demasiada tensión mientras sujetas con la otra mano al bebé. Puedes retirar al bebé sin desanudar el portabebés tomándolo por el torso a la vez que sacas sus piernitas y permitiendo que el pequeño descanse en tu hombro mientras expandes las capas de tela que lo cubren. Si el bebé está situado en tu cadera o en tu espalda, suelta el nudo doble y ve corriendo al bebé poco a poco hacia adelante para tomarlo de allí (mientras haya tensión el bebé no se caerá).
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¡A disfrutar del porteo seguro!

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       Por: Valeria Calderón, mamá, abogada y educadora certificada.










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