Sueño infantil y muerte súbita

En el mundo de los bebés no es previsible el lugar donde el bebé, o su madre, o ambos terminen la noche. Para completar el círculo inesperado, cada lugar puede ir variando incluso de noche a noche, y cada arreglo para dormir puede variar dependiendo del entorno en que se dé.

alt=”Muerte súbita del lactante"

Arreglos para dormir
Es probable que la mamá de un bebé lactante comience la noche junto a su bebé en un mismo lugar, por ejemplo en su en una cuna aledaña a su cama. Puede suceder también que el bebé duerma en otra habitación y que la mamá se desplace cuando sea la hora de amamantarlo para regresar a su habitación cuando termine, o quedarse allí el resto de la noche; sea al lado, en otra cama, o en un colchón en el piso. O puede darse que la madre contrate un acompañante para que cuide al bebé durante la noche mientras ella duerme, que se lo lleve a sus brazos a la hora de amamantarlo, bebé que puede estar acostado en una cuna o en brazos de la acompañante, entre tomas. Hay de todo.

Sea cual fuere la manera en que los bebé sean dispuestos a dormir, tristemente pueden perder la vida de forma inexplicable mientras duermen. Se trata de la muerte súbita del lactante y sucede por lo general en infantes menores de un año de edad.
Se ha visto que existen riesgos que provocan este suceso, como cuando se trata bebés prematuros o con bajo peso al nacer, por el consumo de alcohol, cigarrillo o drogas durante o luego del embarazo, por acostar a dormir al bebé boca abajo y alimentar al bebé con leche de fórmula, entre otros.

Teorías ambivalentes
Casualmente en las culturas donde la mamá y el bebé que tienen una relación de lactancia y duermen juntos, el riesgo de muerte súbita es bajo. Por otro lado, se ha demostrado que la lactancia materna contribuye a disminuir esta eventualidad. 

Existen teorías ambivalentes sobre la reducción de la posibilidad de muerte súbita y el hecho de no dormir en la misma cama con el bebé que es amamantado, así como el uso de chupetes de entretención, caso este último basado en estudios que señalan que los bebés que usaban chupete de entretención tenían un riesgo más alto de muerte súbita cuando no dormían con el chupete. Por tal motivo la Academia Norteamericana de Pediatría sugirió que los bebés durmieran con chupete de entretención. Estudios que analizan la evidencia no encuentran resultados contundentes. 

¿Y mejor porqué no amamantarlo en vez de darle un chupete si el chupete es el reemplazo del pecho?

Los bebés necesitan succionar para recibir su alimento pero también necesitan succionar no nutritivamente. Un bebé recibe el pecho para aliviar su necesidad de succión y el chupete de entretención solo reemplaza el pecho, no alimenta. Parte de la alimentación de un lactante se recibe durante la noche y con el uso del chupete probablemente no succione nutritivamente si necesitara hacerlo para alimentarse. 

Si el chupete disminuye la contingencia de muerte súbita, en todo caso habría que estar pendiente permanentemente de que el bebé tenga el chupete en la boca, porque supuestamente este infortunio se presenta cuando los bebés que lo reciben no lo tienen en sus bocas.  De otra parte, si se restringen las tomas nocturnas necesarias para el pequeño, podría bajar de peso sumado a la eventual congestión mamaria de quien lo alimenta. 

La succión, tanto no nutritiva, como nutritiva funciona en lactancia bajo el principio de la libre demanda, es decir, cuando el bebé quiera, durante el tiempo que lo quiera y con una correcta colocación y agarre al pecho. De tal manera que el bebé no recibe el pecho, recibe un sustituto. 
Pero si toma el pecho de noche, también estará protegido de la muerte súbita conforme se despierte para mamar, usualmente varias veces en la noche, factor que se puede concluir que lo protegerá, no siendo necesario ningún chupete de entretención, solo el pecho de mamá. Y al recibir leche humana, también estará protegido de otras causas de muerte.

Dormir con el bebé
Muy probablemente habrá que tenerlo cerca para poder ofrecerle la succión que aliviará su hambre y disminuir este riesgo. Y para ello usualmente recurrirá a tenerlo en la misma habitación de forma segura; por lo menos durante sus primeros meses. La cercanía le ofrecerá al bebé la posibilidad de ser estimulado y regresar a su posición boca arriba luego de terminar cuando reciba el alimento, así como ser estimulado cuando sienta los movimientos, los ruidos y la respiración de quien lo cuida, quien posiblemente esté en un sueño de alerta, evento beneficioso que propenden por un sueño ligero, no profundo que hace que el bebé esté en contínuos despertares y no en fases de sueño profundo donde podría ser sujeto de la muerte súbita.

La muerte súbita no es lo mismo que la asfixia
Algunas personas suelen confundir la asfixia o sofocamiento con la muerte súbita del lactante. La asfixia es un riesgo que se puede también disminuir. Por lo tanto, los riesgos de que le pase algo al bebé no solamente se podrían generar por causas inexplicables como la muerte súbita; también por algún evento de imprudencia o falta de cuidado. Por lo mismo, quienes deciden dormir con el bebé deben tener en cuenta factores que lo impiden, como la obesidad, el cigarrillo durante el embarazo o el que la madre o su pareja sean fumadores, el dormir en una cama de agua, poltrona o colchón de semillas, el hecho de que haya algún espacio entre la cama donde se va a dormir y la pared en el que el bebé pudiera quedar atrapado o caerse, la presencia de almohadas, superficies muy blandas, plumas o pieles, muñecos de peluche, ropa de cama gruesa como colchas o edredones, temperaturas altas en la habitación, uso de prendas para dormir con tiras, cabello demasiado largo sin recoger, uso de drogas o alcohol, cansancio extremo que no permita responder al bebé, presencia de otros niños, o de animales durmiendo junto al pequeño, entre otros.

Las necesidades de cada familia son las que moverán los hilos de si dormir con el bebé o no, y de cómo hacerlo. Posiblemente la persona que necesita amamantar a su bebé con frecuencia durante la noche lo pondrá en una cuna especial que se anexe a la cama; todo esto para evitar a corto plazo dejar de amamantar a su bebé a medida que el esfuerzo constante de levantarse termine siendo un obstáculo. Otras personas se despertarán muchas veces sin molestia alguna y se levantarán por su bebé. Y otras dependerán del ojo avisor de algún cuidador nocturno que se encargue del pequeño. Como decía, hay de todo. 

Cada uno realizará los arreglos para dormir que le sirvan, los cuales podrán variar de una noche a otra, o de una etapa a otra.
     
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